
Servidora está acostumbrada a hacer reseñas de discos principalmente porque le viene en gana y por norma general, cuando el disco ya ha salido o incluso cuando ya lo ha escuchado hasta el mareo más absoluto. Es decir, nunca me las piden expresamente.
Por eso cuando Discerptus, me propuso hacer la reseña de su disco debut, significó mucho para este mi portal y para la que aquí subscribe. Nunca he dicho un ‘sí’ tan rápido y rotundo como esa vez.
Discerptus como bien es sabido por todos, nació tras la escisión de la sección de cuerdas de la veterana banda de Death Metal de temática Gore, Avulsed. Pero, como ocurre siempre con los nacimientos, una vez la ‘criatura’ ha sido traída al Mundo, ya empieza a rodar por sí sola y con el tiempo, va tomando forma y se va forjando como una Entidad propia y que, en muchos de los casos, poco o nada tiene que ver con quien le dio la vida, por muy doloroso que haya sido el método.
Discerptus es ya un Ente propio. Vive, respira y late por sí mismo y nada tiene que ver con un pasado, ya muy lejano.
El quinteto madrileño Discerptus, después de muchos meses de arduo trabajo y tras su presentación en sociedad en su terreno el pasado 20 de diciembre, editará este próximo día 16 de enero su esperado álbum debut Rebirth, título o bautismo (casi que mejor) que no ha podido estar más bien elegido.
Rebirth está compuesto por un total de diez cortes siendo el primero la intro instrumental ‘Path Of Isolation’, una pieza exquisitamente compuesta que tal y como su nombre señala, indica el camino a seguir.
El segundo corte y el que da nombre al disco, ‘Rebirth’ (segundo single adelanto del disco que salió por abril en formato videolyric) , irrumpe sin dar lugar al respiro. No habrá Paz para los Renacidos. La batería muestra un ritmo muy contundente que se aúna muy bien con la voz líder. La sección de cuerdas, suena muy conjuntada, con las notas muy claras y delineadas hasta la aparición de un brillante solo. El final a cargo de un espectacular golpe de diafragma por parte de su voceras, es un acierto.
‘Morbid Desire’, su último single adelanto que salió el pasado día 15 de diciembre también en formato videolyric; es uno de los temas que más me han gustado. Su inicio in crescendo, la tonalidad marcial de la batería que va dejando paso a las guitarras, las cuales se mueven en una reiteración machaca, se conjunta perfectamente con el registro vocal semihablado del voz líder. En este tema, nos encontramos con varios elementos que lo convierten en un auténtico himno para los directos como son la caída en el tempo hacia la mitad de la canción, la aparición de ese acongojante solo y la repetición del título en el bis. Sinceramente uno de los temas más bien cerrados del álbum.
‘Night’, cuarto tema del track-list, empieza muy bravo. Con todos los instrumentos a la vez y una batería muy pesada y haciendo gala de una gran rapidez. Pero lo que hace este tema altamente sorpresivo, es la caída en el tempo (es un tema que posee varias subidas y bajadas) para dar entrada a una parte vocal semihablada llena de oscurantismo. El solo simplemente es magnífico. Un temazo espectacular.
‘Silences of My Darkness’ es un corte muy fiero y rápido. Destaca de sobremanera hacia el minuto dos la nitidez de la guitarra con un riff que se extiende a lo largo de un minuto, como una grieta de luz agonizante que refuerza la entrada cadente de la voz líder. Su final seco y abrupto, es un plus. Otro de mis temas favoritos.
Poco se puede decir de ‘Sunrise’, el primer single adelanto del debut y con el que Discerptus dio la palmada en la mesa y dijo ‘aquí estoy’. ‘Sunrise’ es un tema que ya reunía todos los componentes que Rebirth iba a tener. Un tema redondo de principio a fin, desde las notas de las guitarras, la batería y el tratamiento de la voz. Duro, potente y agresivo destaca por ese final luminoso en las voces.
Con ‘Time’ llegamos ya al séptimo corte del disco. Aquí la batería, aunque su ritmo es persistente, hay momentos que busca discreción. El solo, ejecutado de forma magistral es el ‘must have’ de este bien compuesto ‘Time’.
‘I feel’ podríamos decir que es la canción más ‘pausada’ del álbum, como ‘la baladita del disco’. De hecho, desde mi humilde opinión he de decir que la primera vez que lo escuché, no pude evitar notar ciertas notas de Iron Maiden, sobre todo en lo que respecta a las guitarras, pues son muy heavyatas. Esto curiosamente es lo que convierte este tema en uno de los más refrescantes del álbum. Evidentemente la impronta de Discerptus está a lo largo de toda la composición, pues es lo que endurece el resultado final. Otro muy buen tema.
‘Bad Blood’ es un tema muy intenso, violento y con mucha mala ‘milk’. Aquí, aunque los riffs destacan muy por encima de los demás instrumentos, el sonido en su conjunto está muy bien cerrado, demostrando una gran armonía entre todos. Es un tema de regusto oscuro con notas ‘juguetonas’ que atrapa desde la primera escucha. Otro de mis favs.

Discerptus. (by Acordes con Luz. Fotografía y Vídeo. facebook.com/AcordesConLuz)
Y con ‘Black Lake’ llegamos al final de este más que estupendo Rebirth. Y aunque el tema empieza a todo trapo, ‘Black Lake’ está lleno de cambios de ritmo muy abruptos, que convierten el resultado final en un ‘frena y arranca’ continuo muy bien conseguido. Ritmos muy maníacos, frenéticos y cuasi agobiantes, que enaltecen la voz líder. Otro grandísimo tema con otro final cortante.
He querido dejar para el final el apartado vocal. Lo que más me llamó la atención la primera vez que escuche a Discerptus al estrenar su single ‘Sunrise’, fue sin duda alguna la voz. Es normal que, tras tantos años escuchando un registro gutural extremo, cualquier cambio del mismo iba a ser destacable incluso aunque también fuera gutural (no hubiesen sonado igual porque no hay dos cuerdas vocales ni capacidades pulmonares semejantes).
El registro de Zyrus es pleno, robusto y aterciopeladamente rugoso pues goza de unas muy buenas graves. Pero unas graves ‘claras’, es decir, que se le entiende al cantar, quizá por herencia groovera de sus tiempos en Shock After Collapse en la cual estaba ya acostumbrado a cambiar de registro dentro de musicalidades aguerridas.
Zyrus tiene muy bien colocada la voz pues en las voces claras, alcanza unos agudos íntegros y luminosos que rompen de tal forma los temas por su inesperada aparición, que se convierten para el oyente sin darse cuenta, en lo más esperado. Esa ruptura tan poco habitual en las bandas de Death Metal, es lo que hace que Discerptus destaque de entre todas las demás. La versatilidad de Zyrus es tal, que clava las progresiones vocales sin que se adviertan los cambios de un lado al otro y sin perder nada de presencia ni fuerza tal y como se puede comprobar en ‘Rebirth’, ‘Night’, ‘Silences of My Darkness’ y ‘Sunrise’ temas en los que luce hasta el erizamiento sobresaliendo de entre todo el tremendo armazón sónico de Discerptus.
En definitiva Rebirth es un más que magnífico disco debut con el que Discerptus ha sabido conjuntar su experiencia dentro del Death Metal Old School con la frescura contemporánea Gv/HC, obteniendo al parecer de una Servidora, un sonido en su conjunto extremadamente europeo y muy hermandado con las escuelas suecas de DM.
Así que desde estas páginas, amigo Lector, te recomiendo que le des una escucha a este Rebirth sin duda alguna, aunque sea solo por curiosidad.
Ribirth se grabó durante este verano pasado en los DBlanco Estudios, a cargo de Dani Blanco y saldrá a la venta el próximo 16 de enero en diversos formatos físicos como son en CD y Vinilo a través del sello Abstract Emotions.
DISCERPTUS son:
Juan Carlos Limón: guitarras
José Miguel De Miguel ‘Cabra’: guitarras
Tana Rodríguez Espigares: bajo
Zyrus Sánchez: voz
Jorge Utrera: batería
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Entrevista con Juan Carlos Limón (Discerptus)
https://katsf.es/entrevista-con-juan-carlos-limon-calvo-discerptus-madrid/