MUCHOS CONOCEN A BLAI COMO ESA BESTIA PARDA QUE APORREA LOS PARCHES CON LOS KTULU PARA SACAR ESE SONIDO BURREICO. PERO POCOS SABRÁN CÓMO FUERON LOS INICIOS Y LA ENTRADA EN LA BANDA CATALANA DE BLAI CLOQUELL. KAT S.F. SE PONE EN CONTACTO CON ÉL PARA QUE NOS LO CUENTE.

Cuándo se levanta Blai y dice: “voy a ser batería”.

Hombre, la verdad es que yo… desde que nací. Me acuerdo que de pequeñito mi madres ya decía que estaba golpeando los platos, los platos de la comida y aunque también me gustaba comer, pues claro cuando acababa, me daba por darle con la cuchara. Y luego de bien pequeñito en todas las orquestas de mi barrio, ahí en Alicante, porque yo soy de alicantino, ya me iba yo por detrás del escenario y miraba a un tipo raro que tocaba un instrumento raro cantidad de grande y que encima tocaba sentado y casi no se le veía, y yo era muy vergonzosillo y tal, dije ‘ostia! pues se le puede aporrear y encima no te ven así mucho, no llamas la atención, pues yo creo que este va a ser mi instrumento’. Y ya te digo desde pequeñín y a partir de los 9 años, tenía un amigo que era un poco más mayor que yo, que se llama Leandro, y este chico ya tocaba la batería. Y entonces a partir de ahí, a los 9 años empecé a tocar con él y a los 11 ya empecé en serio, tuve mi primea batería, ya estaba 2 años dando por saco con ‘quiero una batería, quiero una batería quiero una batería’ a mis padres y mira por suerte vimos una oferta, una batería supertirada y mis padres dijeron ‘bueno, lleva 2 años el chiquillo ahí dale que te pego con la idea, pues venga vamos a darle una batería que mira hemos encontrado esta que está bastante tiradilla’ y mira… ya llevamos un poquillo más de 20 años ya.

Piensas por tanto que un baquetas nace o se hace.

Hombre, yo creo que en mi caso se nace, pero yo creo que también se puede hacer. Yo creo que para disfrutar de un instrumento, yo creo que da igual si naces o si de repente a los 30 dices ‘pues mira pues esto voy a aprender. Da igual.

Cuando empezaste a tocar la batería, ¿tomaste clases o eres autodidacta?

No. Yo empecé pues eso, con mi amigo. Mi amigo me enseñaba, yo absorbía todo lo que él me explicaba. Luego, soy bastante autodidacta, soy bastante de fijarme en los músicos, en ver cómo lo hacían y ya un poco más mayorcillo ya empecé a tomar clases, a partir de los 18 años. Estuve estudiando ahí con varios baterías locales de Alicante bastante buenos, bueno… muy buenos que todavía hoy dará miedo verlos, eran unos monstruos los tíos, y a partir de los 21 me vine a Barcelona a estudiar.

Al arrearle a los parches, ¿qué esperas transmitir: impacto, brutalidad, perfección técnica, todo junto o nada de ello?

Hombre! Pues principalmente como batería de metal, cuando estoy encima del escenario tocando metal, intento transmitir bastante contundencia, bastante continuidad con la música de KTULU. Igualmente cuando todo otros estilos… claro, el concepto cambia, porque el papel es otro, es tocar otro tipo de música, el papel de la batería es distinto. Entonces bueno, cuando toco con KTULU pues la verdad es que de todo un poco. También es expresar. Soy muy expresivo cuando estoy tocando, estar ahí de mala leche, pegarle un cabezazo a un platillo si hace falta, no sé… me gusta mucho liarla bastante. Luego, en el aspecto técnico… uff!… no me gusta enseñar la técnica. La técnica realmente, yo pienso que sirve para poder expresar todo lo que te pasa por la cabeza. Yo todavía estoy intentando saber más técnica porque hay cosas que se me pasan por la cabeza que todavía no sé tocarlas.

En un tema como ‘Demonios’ (Show Canibal, 2008), con esa duración de 1.40, podemos observar el frenetismo con que le das a las baquetas. Mi pregunta es en qué notas sueles moverte para sacar eso

¿En qué notas? ¿A qué te refieres?

Al aspecto puramente técnico, de pentagrama, vamos.

Ah… vale. Nada. Es que… si hay gente que no entiende… yo he estudiado algo de música y bueno, yo utilizo la música muchas veces para escribir las ideas, o me gusta transcribir cosas que yo considero interesantes. Realmente lo que utilizo es mucha mala leche para que la gente lo entienda, energía, muchas ganas de hacer metal. Y eso. Yo empecé desde pequeñito escuchando SLAYER, SEPULTURA… y claro son cosas que dices ‘van superrápido y yo quiero llegar ahí’ y ahí me planté. Luego, sí que hay gente que hace cosas mucho más rápidas, gente de grindcore que van hiperfollaos, pero bueno… yo soy thrashmetalero y es lo que más me gusta. Pero bueno, utilizo todas las negras, las blancas, las corcheas, las semicorcheas, no paso de las semicorcheas. Es ese tema que comentas, el beat va muy rápido con lo que como máximo que hago es semicorcheas.

Y, ¿haces algún tipo de entrenamiento semanal o precalentamiento antes de cada show?

Sí, sí. Yo tuve unos problemas en las manos cuando tenía 16 ó 17 años y hubo un traumatólogo muy espabilado que desde aquí le quiero enviar un saludillo; que me dijo que tenía que dejar de tocar la batería para siempre. Y bueno… han pasado unos cuantos añitos ya, unos cuantos bastantes y estoy mejor que entonces porque encontré gente competente que me supo curar. Fui a muchos sitios obviamente, porque en Alicante era bastante crudilla la historia, porque claro no hay mucha información sobre las dolencias de los músicos. Entonces todo esto me llevó a recorrer un largo, largo, largo camino de fisioterapeutas, acupuntores y bueno, me fueron enseñando entre todos un poco a que tenía que calentar, estirar antes y después de tocar… entonces he tomado una metodología bastante, bastante seria y me lo tomo muy en serio desde hace muchos años a la hora de estirar y calentar. En los ensayos estiro siempre y caliento menos, en los conciertos estiro mucho y caliento mucho. Me lo tomo bastante en serio porque en los conciertos yo soy muy brusco y de repente, yo la cabeza me la dejo llevar, siempre por el momento, por la emoción, me gusta moverme mucho

No hace falta que lo jures, que quienes te hemos visto damos fe de ello.

(risas) pues es eso. Mueves la cabeza y claro para evitar que me pueda dar por algún mal gesto un tirón o algo, intento estirar, estirar muchísimo y calentar también. Primero estiro todos los músculos, pero todos. Es des del pie… ya no por el problema que tuve con las manos, sino po el cuello, la espalda, los brazos, muñecas, antebrazos… todo, todo…

Y más siendo un batería, donde todo el cuerpo va a una.

Claro, y más cuando te mueves, intentas expresar a saco y a muerte como si fuera el último concierto que haces, y si es el último que me quede agusto (risas)

Hablando ya de KTULU. ¿Cómo entras a formar parte de la banda?

Un día me llama Wylly, que ya nos conocíamos desde hacía un tiempecillo, de yo viviendo en Alicante, cuando tocaba desde los 15 años en un grupo thrash metal y habíamos tocado mucho por Alicante. Una vez de estas, coincidimos con KTULU, y se ve que nos llevamos bien. El batería que había antes, que se llama Miguel, al que quiero mandar un saludo y un abrazo muy grande porque la verdad es un tío genial no sólo como batera sino como persona. Pues, él comentó que si él no tuviera que estar en la banda después de tantos años, recordemos que él grabó todos los discos; aunque hubo otro antes pero no grabó ninguno de los que conocemos hoy; dijo que ‘si algún día yo no toco quiero que toque Blai porque es un gran seguidor de la banda y porque me gusta como toca’ y mira… así fue. Así que, cuando él ya no estaba, Wylly en el primero que pensó fue en mí. Además, yo ya estaba viviendo en Barcelona. Estuve un par de años viviendo con antiguo samplero de KTULU cuando me vine aquí, así que… pues nada. Me lo ofreció yo ya estaba en Barcelona, estaba estudiando y me pareció genial estar dentro de una de las bandas que para mí siempre han sido lo máximo. El año pasado cuando tocamos en Madrid, vino el antiguo guitarra Jorge, al que mando otro saludo, y me dijo ‘mira Blai yo creo que eres el mejor batería que podía haber entrado en KTULU’ y ostia! que me lo digas tú, me llena de orgullo y satisfacción, como diría aquel. Y esa fue mi experiencia a la hora de entrar en la banda.

¿Consideras que tu forma de tocar le ha dado un giro a su sonido?

Yo creo que no. KTULU es más eso. KTULU… si no hubiese entrado yo y hubiera alguien… KTULU yo creo que sonaría no igual, osea el sonido sí, pero a lo mejor las maneras no serían las mismas, pero la metodología en KTULU es que todo el mundo aporta. Yo aporto un montón a la hora de componer en la batería y dentro de esas aportaciones, la gente propone y cambiamos un montón de cosas con lo cual todo mi trabajo o todo lo que se oye, no es fruto de que yo me ponga ahí y toque, es que yo toque y los demás opinen y que los demás propongan y que yo siga tocando y ellos proponen e intentamos ‘ah, pues así mejor’. Y lo mismo con la voz, guitarras… Es un poco complicado… yo creo que no, definitiva.

Yo quizás, donde más lo noto es en el directo teniendo en cuenta que al anterior batería no lo vi nunca, pero para mí los temas varían, como si tuvieran más peso.

Yo te lo agradezco, pero el otro batería era fantástico. Yo le tengo una gran admiración. Hoy en día sigo tocando los temas que el interpretaba y yo le tengo bastante respeto. Visualmente, yo soy más gestual y eso quieras que no transmite. Me acuerdo de haber visto… yo he visto a KTULU un montón de veces antes desde fuera de la batería y claro a mi me gustaba la banda entera. Me fijaba en el batera porque me parecía interesante lo que hacían, pero al mismo tiempo miraba al bajista antiguo, al Pablo, y flipaba, miraba al Wylly y decía ‘ostia el tío cómo canta’, al guitarra ‘qué pasada de tío’ expresaban otra cosa. Yo con la batería, no sé, depende de cada uno (risas) son gustos. A mí me siguen llamando ‘el nuevo’ después de 7 años, ¿sabes? (risas) claro. Te metes en una banda con 25 años de carrera y claro 7 años… eres el nuevo.

ACTUALMENTE KTULU SE ENCUENTRAN GRABANDO NUEVO MATERIAL DE ESTUDIO QUE TIENE SU FECHA DE SALIDA PREVISTA EL 23 DE ABRIL ESTRENANDO NUEVO SELLO DISCOGRÁFICO Y MANAGEMENT.