Noche interesante la del sábado que se nos presentó de la mano de la promotora The PentagramProd., con las actuaciones de dos bandas extremas nacionales como Foscor y Evadne, de reputación internacional.

FOSCOR

Los primeros en subir al escenario fueron los catalanes FOSCOR, que sobre no presentar canciones nuevas, venían a celebrar sus diez años en la música, que no es poco viendo cómo andan las cosas de revueltas en este sector desde hace más de tres años.

El cuarteto catalán, es practicante de un metal extremo de bases blackers, afilado, asfixiante y con grandes cadencias y caídas en los tempos para despegar en explosiones sónicas. A nivel musical, tiene sus bazas en una batería con mucho peso, grandes frases de guitarra a cargo de sus dos hachas, y un bajo bien definido a cargo de su voceras, Fiar, que con tono agudo y desgarrado tirando en sedante, abanderó temas importantes para esta gran formación como lo fueron ‘The Smile Of the Sad Ones’, ‘The Waters Mirrors Couldn’t See’, ‘In case the Seasons Break’, ‘Raids To Punishment’, ‘El Palau Dels Plors’, ‘Groans to the Guilty’ o ‘Melangia’ por citar algunos.

Hacía unos dos años y medio aproximadamente que no pisaban tierras valencianas, y he de decir que si ya me gustaron en su momento, esta segunda visita sólo hace que reafirmar esto. Esperamos que vuelvan pronto y con material nuevo, pues en VLC se les quiere y admira mucho y eso se notó en la entrada. Estupendos hasta decir basta.

EVADNE

Los siguientes en subir al escenario fueron los doomers valencianos por excelencia EVADNE. Esta banda, a la que servidora ha tenido el gusto de ver varias veces y una de ellas en el festival madrileño de The Dark Fest de 2010, son una de nuestras perlas negras con más futuro a nivel internacional.

Su doom de lodazal se mueve entorno al registro grave y carnoso de Albert, una de las mejores voces salidas de estas tierras. Pero, no por esto hay que pasar por alto a ese elenco de músicos que le acompaña como son Ifrit a la batería donde despliega una gran potencia, Marc y Josan a las guitarras con punteados brillantes y un tanto metálicos, y sobre todo las líneas de José al bajo, que se unen con el registro de su voceras para ofrecer grandes y extensos pasajes de música para ánimas dolientes. Son expertos en crear auténticos himnos llenos de rotos en el tempo, cadencias opresivas y altibajos agobiantes que pueden llegar a causar en los ‘no-iniciados’ o neófitos en la materia, auténticos colapsos auditivos. Eso sí: el sonido les mandó a hacer puñetas las partes claras tanto de Albert como las pregrabadas de una soprano, que no se oyeron nada desluciendo notablemente algunos temas muy importantes de su corta, pero recomendable discografía. Los valencianos venían a presentar temas de su nuevo disco ‘The Shortest Way’ y de él cayeron los temas ‘Dreams in Monochrom’, ‘One Last Dress for One Last Journey’, la hermosa y decadente ‘All I Leave Behind’ y mi favorita desde siempre ‘Gloomy Garden’. Sobresalientes como siempre.

Un show a la altura de lo esperado por parte de las dos bandas y que dejó como siempre satisfechos a aquellos que disfrutamos con los sonidos más complicados de la escena extrema.

Crónica y fotos: KAT S.F.