Parece que Valencia está de moda, y si no era suficiente con haber recibido la más que agradable visita de los RAGE y TÝR la semana anterior, ahora le tocaba a una de las bandas más representativas de la humppa finlandesa y no era cuestión de perdérselo.

Sobre ser un jueves y estar los bolsillos de más de uno al borde del suicidio, la sala de Almàssera, registró un lleno más que evidente. Así que, olía a fiesta.

Antes de empezar, se contó con la presencia (al menos sorpresiva para mí) de los EXODIA. Esta actuación, al menos en los carteles y en las entradas no figuraba, por lo que muchos llegamos a su versión decentita de ‘Raining Blood’ de SLAYER que ya empieza a ser un poco cansina.

TROLLFEST

El verdadero concierto empezó con los noruegos TROLLFEST. Servidora no tenía el gusto de conocerles, pero ya desde el primer momento captaron mi atención gracias a los rallajos negros que adornaban sus cuerpos tatuados (muy en la onda de FINNTROLL)

La banda, está compuesta por Jostein Austvik a las voces, John Espen Sagstad y Per Olav a las guitarras, Martin Storm-Olsen al bajo, Eirik Renton a las baquetas, Øyvind Manskow al acordeón y banjo y Dag Stiberg al saxofón, el cual anduvo un tanto espeso. Está más que claro que son estos dos últimos los que confieren a sus composiciones ese toque folk que les acerca a la humppa pero sin dejar de lado un evidente marcado ‘acento’ musical enraizado en el metal extremo.

A nivel estrictamente musical, la voz de Jostein es bastante aguda, estridente incluso, pero versátil y que se acopla muy bien a las líneas de guitarra y bajo y a una batería muy marcada y dura. Tocaron un buen puñado de canciones, las cuales iban cantadas en lo que se denomina idioma troll, o lo que es lo mismo: mezcla de noruego y alemán. De entre todos destacaremos ‘Brakebein’, ‘Die Verdammte Hungersnot’, ‘Den Åpne Sjø’, ‘Jegermeister’, ‘Essenfest’ y ‘Garm’ con los que la gente bailó de lo más y se formó algún que otro circle pit. Fue tan grande la fiesta que incluso Jonne Järvelä, cantante de los KORPIKLAANI, salió a cantar con ellos. Fabulosos.

KORPIKLAANI

Se acercaba el momento de los fineses y la gente no podía esconder su emoción y nervios. El primero en salir fue Matti, el batería, para ponerla a prueba mientras sus compañeros hacían lo propio con sus instrumentos detrás de unas telas.

Sobre las 22 horas y un poco, fueron saliendo los miembros de KORPIKLAANI: Jonne Järvelä, voz y guitarra, Cane a la otra guitarra y coros, Jarkko al bajo eléctrico y coros, Tuomas Rounakari al violín y coros, Juho al acordeón y coros y ‘Matti’ Matson a la batería. Y con toda la artillería preparada empezaron con ‘Hunting Song’ para seguir con ‘Journey Man’ una de las canciones más aclamadas por la audiencia.

A nivel musical y como viene siendo habitual en cualquier banda escandinava que se precie, siempre suenan perfectos, y si fallan es por el sonido de la sala, pues el micro dio unos problemillas bastante molestos que dejó a Jonne a media voz durante unas cuantas canciones (la acústica de la RockCity podría ser mejor). Las guitarras son muy limpias y el bajo muy grave perteneciente a la ‘escuela de las dos cuerdas’ porque no tocaba muchas más. La batería muy madera, acoplándose muy bien a la voz líder. En cuanto al acordeón, a veces parecía ser una guitarra más, pero sonaba muy flojito, demasiado tenue. El violinista, muy correcto y virtuoso tal y como demostró con su solo, al que alguno consideró que sobraba. A mitad set, que englobó temas ‘Cottages & Saunas’, ‘Juodann Viina’, ‘Lonkkaluut’, ‘Kipumilly’ y ‘Metsålle’, el ritmo bajó considerablemente, llegando incluso a ser demasiado tranquilo, relajado, melódico, lento o incluso aburridillo, que a servidora le hizo temer lo peor (decepción!!) pues se juntaron temas instrumentales con melodías muy sensibles. Por suerte, el bajón se disipó y se volvió a subir con ‘Vaarinpolka’ y sobre todo con ‘Vodka’ que aquello no se convirtió en la fiesta a la que según cuentan los que ya los habían vivido, son acostumbrados a ofrecer.

Sorprendieron bastante con su versión de ‘Iron Fist’ de MÖTORHEAD, que sacaron muy correctamente. Aquí, hubo discrepancias en las opiniones pues algunos consideraron que qué necesidad tenían en hacerla. Servidora piensa que la hicieron simplemente porque les dio la gana y para demostrar a qué dedicaban su tiempo libre en los ensayos antes de hacer humppa. Tras esto, se llegó al despiporre general con ‘Happy Little Boozer’, ‘Tequila’, ‘Beer Beer’ y ‘Korpiklaani’. Y aunque no cerraron con ésta, el público ya estaba dado a los finieses, y eso se notó en que Jonne no tenía muchas ganas de abandonar el escenario y estuvo saludando a todo el mundo y dando las gracias por venir. Teille siitä. Paljon kiitoksia.

Crónica y fotos: KAT S.F.